El Centro Tecnológico de Miranda de Ebro incorpora nuevos ensayos para verificar perdigones de shot peening, un tratamiento clave para mejorar la resistencia y fiabilidad de componentes industriales.

El Centro Tecnológico de Miranda de Ebro, CTME, ha incorporado una nueva capacidad a su Laboratorio de Ensayos de Materiales con el objetivo de reforzar el control de calidad en procesos industriales de alta exigencia. Se trata de nuevos ensayos para la caracterización y verificación de perdigones utilizados en procesos de shot peening, conforme a los requisitos de la especificación AMS 2431/1.
El shot peening es un tratamiento superficial utilizado en componentes metálicos para mejorar su comportamiento frente a la fatiga, aumentar su fiabilidad y alargar su vida útil. Aunque se aplica sobre la superficie de las piezas, su impacto es decisivo en sectores donde los materiales trabajan sometidos a esfuerzos, cargas repetidas o condiciones exigentes de servicio.
En este proceso, los perdigones empleados como medio de granallado tienen un papel fundamental. Su calidad, tamaño, geometría, dureza o nivel de contaminación pueden influir directamente en la intensidad del tratamiento, en la cobertura obtenida y en la repetibilidad del proceso. Por ello, controlar previamente las características del medio utilizado resulta esencial para asegurar resultados homogéneos y fiables.
Con esta nueva capacidad, el laboratorio de materiales de CTME amplía su cartera de servicios con un conjunto de ensayos orientados a verificar que los perdigones cumplen los requisitos exigidos por la especificación técnica correspondiente. Entre ellos se incluyen ensayos de microdureza, densidad, evaluación del nivel de contaminación, análisis de la geometría de los perdigones, inspección de defectos internos y verificación del tamaño y distribución granulométrica.
Estos análisis permiten evaluar la conformidad del medio de granallado antes de su utilización industrial y contribuyen a reducir la variabilidad del proceso. De esta forma, las empresas pueden contar con un mayor control sobre la calidad del tratamiento superficial y sobre el comportamiento final de los componentes tratados.
La incorporación de estos nuevos ensayos refuerza la especialización tecnológica de CTME en el ámbito de los materiales y los tratamientos superficiales. Esta capacidad resulta especialmente relevante para sectores como la industria aeronáutica, la automoción, la energía, la fabricación avanzada y otros ámbitos en los que la resistencia a la fatiga, la seguridad y la durabilidad de los componentes son factores críticos.
Desde NODDO, asociación de Centros Tecnológicos de Castilla y León, esta nueva capacidad pone de manifiesto el papel de los Centros Tecnológicos como aliados técnicos de la industria. A través de laboratorios especializados, conocimiento aplicado y servicios avanzados de ensayo y caracterización, los centros contribuyen a que las empresas puedan innovar, mejorar sus procesos y responder a estándares cada vez más exigentes.
La ampliación de capacidades del laboratorio de materiales de CTME es un ejemplo de cómo la innovación también se construye desde el control, la verificación y la mejora continua de los procesos industriales. Ensayar mejor permite fabricar con más seguridad, reducir incertidumbres y avanzar hacia productos más fiables, competitivos y preparados para entornos de alta exigencia.
